jueves, 29 de mayo de 2008

Fernando Savater, maestro

Leo El valor de educar de Fernando Savater. Encargado por Elba Esther Gordillo (!!), Savater se propuso escribir un ensayo sobre los valores de la educación. El resultado, por fortuna, rebasó esa solicitud, lo cual no quiere decir ese incumplió el encargo. Savater propone situar a la educación a la cabeza de nuestras preocupaciones sociales y, más aún, intelectuales. Una sociedad democrática, afirma, puede medirse "por el trato y la consideración que brinda a sus maestros". Plantea, de entrada, una paradoja. Si la educación, sobre todo la básica, es esencial para la formación de un individuo, ¿podemos nosotros, que no tuvimos una formación óptima, ser buenos formadores? El libro va dirigido principalmente a los docentes, aunque, según se dice, el niño aprende más en el hogar que en las aulas. ¿Qué clase de educación es la que se brinda en el seno familiar? Los maestros tienen técnicas para transmitir el conocimiento, los padres educamos con el ejemplo. Pero no podemos, sin más, depositar el peso de la educación en los maestros. Los padres eligen, si les es posible, dónde educan a sus hijos y bajo qué método de enseñanza. Pero no mucho más. Savater afirma que el educador debe ser un optimista radical. Para enseñar, para trasmitir, debe creer con firmenza que vale la pena lo trasmitido (símbolos, valores, hechos...)

martes, 6 de mayo de 2008

Los pastores del infierno

Leo La explotación de la fe. Pastores que abusan sexual y económicamente, de Jorge Erdely. Las estadísticas son las siguientes: el 12% de los médicos y terapeutas han tenido alguna vez trato sexual con sus pacientes; se calcula que el 35% de los sacerdotes, pastores y líderes religiosos. La relación más común es la del sacerdote con mujeres (en forma de amasiato consentido o de violación o abuso en el marco de la confesión), y menos infrecuente, aunque más grave, es la paidofilia, la pederastia. En México son aproximadamente treinta mil personas las que pueden oficiar misa, de esas un tercio ha estado expuesta a situaciones de abuso sexual. Diez mil posibles violadores es una cifra monstruosa, aberrante. Más lo es teniendo en cuenta la impunidad de que gozan los sacerdotes en nuestro país. Un ejemplo, Succar Kuri, un pederasta de Cancún, abusó de una veintena de jovencitas; se fugó a Estados Unidos, fe apresado y extraditado, y actualmente purga su condena. Kamil Nacif está cerca de compartir su situación. Por el otro lado, Nicolas Aguilar, un cura poblano acusado de violar más de cien niños, 90 en México y 30 en los Estados Unidos, no sólo está prófugo sino que todavía oficia misa, se defiende con dinero de la iglesia, cuenta con protectores de la talla del Arzobispo Norberto Rivera. El violador civil está preso, el violador religioso, está libre y protegido, siendo que este último violó cuatro veces más menores que el otro. El libro está mucho mejor escrito e investigado que el de Sanjuana Martínez: el horror es el mismo.

miércoles, 16 de abril de 2008

Iglesia cómplice


Leo, con horror e indignación crecientes, Prueba de fe, de la periodista Sanjuana Martínez. Reportaje extenso sobre la red de cardenales y obispos mexicanos involucrados en la protección de sacerdotes pederastas. Casualmente lo leo cuando el Papa Benedicto XVI, de visita en los Estados Unidos, se ha referido en extenso a los curas paidofilos, que han mermado la credibilidad (y las finanzas) de la Iglesia católica en norteamérica. Miles de millones de dólares ha desembolsado la Iglesia para zafarse de esas acusaciones. En México, las víctimas de estos delitos suelen ser de familias pobres, sin recursos para conseguir grandes abogados ni hacerse justicia de ningún modo. El Padre Maciel, mexicano, era un depredador infantíl. El daño que hizo es inconmensurable. El libro de Sanjuana es valiente, estrujante, pero mal escrito. Abundaré en ello más adelante.

martes, 15 de abril de 2008

Retrato con punta de diamante

Leo Grandes esperanzas. Leo sobre las andanzas de Pip, el joven aprendiz de herrero al que la vida sorprende con una fortuna inesperada. Dickens no es suave con su creatura. Lo retrata y lo interpreta: el retrato es gracioso, pero exterior, la interpretación aguda y dirigida a mostrarnos su alma mediocre, ambiciosa, desleal, acomplejada. Los personajes que acompañan a Pip son las más de las veces caricaturas. Mr. Pocket, su tutor, se jala los cabellos para levantarse. Mr. Jagger, su abogado, se muerde la punta del dedo cada vez que realiza una mala obra (y son muchas). Los personajes entrañables son lerdos, inocentes, pueblerinos. La nobleza es rebuscada, mañosa, podrida y decadente. Pip tiene miedo, pero sobre todo tiene grandes, e infundadas, esperanzas.

martes, 8 de abril de 2008

Dickens y sus borradores



Leo por segunda ocasión, la primera ocurrió en mi temprana adolescencia, Grandes esperanzas de Charles Dickens. Aunque todos estos años no han bastado para desdibujar en mi memoria el recuerdo de su argumento, ahora la leo disfrutando los detalles, la construcción de escenas, el ritmo de su acción, su formidable poder para crear caracteres. Leo a Dickens y disfruto cada línea. Me ha provocado unas formidables carcajadas, como hace mucho un libro no me las arrancaba: es un maestro de las peripecias. Aquí lo vemos leyendo en su estudio. Su escritorio, frente a un gran ventanal, sus libreros al fondo, pero sobre todo me impresiona el gran cesto de papeles colocado junto al mueble. Un cesto hecho para recibir decenas de hojas arrugadas, borradores abortados, versiones sin fuerza. Un cesto casi del tamaño del escritorio, un cesto que es casi una lección de escritura: en literatura casi vale lo mismo lo que se escribe que lo que se borra.

sábado, 5 de abril de 2008

Savater rie



Leo Criaturas del aire, de Fernando Savater. Libro integrado por 31 monólogos, a la manera de Gog y El libro negro de Giovanni Papini. Libro desigual que incluye lo mismo monólogos de Nerón que de Conan el Bárbaro, de "el hombre invisible" que de la bella durmiente. Uno de los mayores desafíos al escribir un libro como éste, es el de desarrollar para cada ente una voz, un tono, un personaje. Pero en este libro siempre habla Savater. Con paradojas, con bromas, con reflexiones, a veces intensas, otras languidas. Es, sobre todo, un divertimento, y esto último no lo digo con ánimo denigratorio. Savater piensa con humor, reflexiona y rie, a caballo entre la literatura y la filosofía.

martes, 1 de abril de 2008

Celine: La tierra es un cadaver colosal

Leo El viaje hasta el fin de la noche de Louis Ferdinando Celine. Advierto su huella en varios escritores, de Henry Miller hasta Fernando Vallejo. La verborrea maldita. El insulto cósmico. La diatriba. Por lo menos en este libro (tiene otros de tintes antisemitas) el personaje que crea me parece simpático. Prejuicioso, traicionero, egoísta, nada infatuado. Lo pensé más virulento, más terrible, y no. Tiene pasajes arrebatados y frases lúcidas y desquiciadas: "La tierra es un cadaver colosal. Y nosotros no somos más que gusanos moviéndonos cochinamente sobre su podredumbre, comiéndole lo que podemos, sus tripas y sus venenos... No hay nada que hacer con nosotros, amigo. Estamos todos podridos de nacimiento... Y no hay más". Lo curioso es que sí hay más. En El viaje... Ferdinand, su alter ego, conoce el amor, la amistad, la laealtad, disfruta el paisaje, el buen vino, una camisa recién planchada, el sonido del río, en fin, la vida.