
Leo Nacer y otras dificultades. Historia cultural del enigma de la vida, de Francisco González Crussí, médico patólogo que ha devenido en filósofo y que se expresa literariamente. No es una filosofía sino una sabiduría la que recorre sus libros. Sabiduría: saber vivir, entender el principio y el fin, equilibrio en el vacío. Dueño de una cultura extraordinaria, que apunta lo mismo hacia Oriente que hacia Occidente, hacia Grecia y hacia la Francia de la Ilustración, González Crussí sin embargo tiene un centro claro: el cuerpo, su referente último. Le interesa desde el momento mismo de la concepción hasta más allá de la muerte (ya que ha dedicado un interesantísimo libro a las formas de preservación de los cadaveres.) Y lo sigue a través de todos sus pasos, como ningún otro escritor en nuestro idioma: por su nacimiento, crecimiento, enfermedad, salud, por sus cinco sentidos, por su cuerpo mental y por el cuerpo gastronómico, en fin, hasta la muerte misma, a la que se ha acercado en sendos volúmenes. Pero sobre todo algo reconozco en los libros de González Crussí: la bonhomía, la generosidad el espíritu abierto, la tolerancia hacia las creencias y la profunda comprensión del cuerpo, sus necesidades y sus vicios.
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