domingo, 21 de septiembre de 2008
Fantasía en estado puro
El misterio de la vida

La novela por dentro

lunes, 15 de septiembre de 2008
Los ladrones del tiempo

Leo Momo de Michael Ende. Novela para niños. Su tema: el tiempo. Una bella reflexión novelada sobre la forma absurda que tenemos los adultos de trabajar mucho para luego "tener tiempo". Con el resultado consiguiente: cada vez trabajamos más y cada vez tenemos menos tiempo. Es la primera vez que me acerco a Ende, autor alemán. Cada noche le leo a mis hijos un fragmento de la historia. A veces se emocionan hasta los gritos. Aun de las partes "difíciles" de la novela, siempre se les quedan cosas, ideas sueltas, reflexiones más profundas. Una delicia, Momo. La historia de una pequeña niña huerfana que, con ayuda de la tortuga Casiopea y del maestro Hora, logran acabar con los ladrones del tiempo, los inefables "hombres grises". Mi hija me preguntó: ¿Y en México existen los hombres grises? Claro, le respondí, en mi trabajo me he encontrado con varios, alojados en el primer piso, el administrativo...
domingo, 14 de septiembre de 2008
Ciencia y poesía
Leo El elixir de la ciencia del ensayista y poeta alemán Hans Magnus Enzensberger. Combina este libro el ensayo y la poesía, ambos sobre el mismo tema: la curiosidad científica. ¿Poemas sobre científicos? Suena extraño, pero el resultado es muy bueno. A un poema sobre Charles Darwin le sigue un magnífico ensayo sobre el colisionador de partículas, a un poema sobre Malthus le sigue una sesuda reflexión sobre el tiempo o sobre el automatismo. Enzensberger es un autor deslumbrante. Sus reflexiones políticas son admirables.El punto sobre la i de Deniz

Leo Los puntos sobre las íes de Gerardo Deniz, peor conocido como Juan Almela. Se trata de una antología personal, la segunda que realiza. La primera: Mansalva, fue publicada por el Fondo de Cultura y es quizá el primer libro que leí de Deniz. Lo leí con fascinación y horror. ¿Esto era poesía? Pues sí. Había versos deslumbrantes (en los cuales oía ecos claros de Saint John Perse y de Alí Chumacero), pero también había humor, mucho humor socarrón, y formas complejísimas. Me atrajo su lenguaje, su desden por la poesía, sus anticlimáticas conclusiones. Comencé a frecuentar sus libros, a descifrarlos, a paladearlos. Conocí al poeta. Me hice su amigo. Escribí varios ensayos sobre su obra, compuesta por una decena de poemarios y de un par de libros raros. Tiene dos libros de cuentos. Tiene un libro en el que combina sus poemas con glosas eruditas sobre el orígen de estos. Practica el epigrama y el poema extenso, el poema intelectual y el poema demasiado carnal. Es un poeta irónico que no desdeña el vuelo lírico. Es un extroardinario poeta.
China por dentro

La revolución persa

Leo El Sha o la desmesura del poder del periodista y escritor Ryzsard Kapuscinski. En los años ´80, ya depuesto por una revolución atípica: religiosa y antimoderna, el Sha de Irán con sus millones y su corte se instaló en México, en la paradisiaca Cuernavaca, la Cuernavaca de Malcolm Lowry y de Thelonius Monk. Un monarca en el exilio da lástima, despierta piedad. Pero esa empatía hubiera desaparecido de haberse leído en ese momento esta crónica-reportaje de Kapuscinski. Fue un déspota, un tirano de la peor especie. Derrochó la riqueza petrolera de Irán. Era común que a un ciudadano cualquiera lo detuviera la policía secreta, lo torturara, los golperara sin piedad y con método, para luego, por fin, preguntarle: "¿Cómo se llama, qué hace usted?" Promovido como emperador (Sha) por su padre y por los ingleses y norteamericanos, Reza Pahlevi de entrada permitió un regimen democrático. Pero el gusto le duró muy poco a los iraníes. Harto de los desplantes democráticos y aperturistas de su Primer Ministro (desplantes como el de nacionalizar la industria petrolera), lo hizo encarcelar. Desde entonces, instauró en Iran una dictadura cruel, sanguinaria, implacable. Acabó con la economía y con la inteligencia. A los jóvenes inquietos se les invitaba (y ayudaba con becas) a que estudiaran fuera de Irán, en un viaje comunmente sin retorno: a los que no aceptaban, se le apresaba,. se les destrozaba su vida. Eso, dice Kapuscinski, más que la revolucióin islámica, es lo que explica el levantamiento popular y el derrocamiento del Sha.